1. Lo integral es el grano completo
Cuando hablamos de un alimento integral, hablamos de un grano que conserva sus tres partes: salvado, germen y endospermo. Ahí viven la fibra, vitaminas, minerales y grasas saludables.
2. Color marrón ≠ integral
Muchos panes “negros” o “de salvado” se hacen con harina blanca común y se tiñen con azúcar, jarabes o colorantes. Por eso el color no es un criterio confiable.
3. La clave está en el listado de ingredientes
En los envases, los ingredientes aparecen de mayor a menor cantidad. Idealmente, el primero debería ser algo como:
- “harina de trigo integral”
- “avena integral”
- “arroz integral”
Si el primer ingrediente es “harina de trigo enriquecida” o simplemente “harina de trigo”, estamos ante una harina refinada.
4. Fijate en la lista completa, no sólo en el frente del paquete
Frases como “multicereal”, “salvado”, “fitness” o “con semillas” no garantizan que el producto sea integral. Puede tener semillas por encima, pero seguir siendo harina blanca por dentro.
5. Qué hacemos en Mundo Prana
En nuestras elaboraciones priorizamos harinas integrales reales, granos enteros, legumbres y semillas, para que la base de tus comidas tenga más fibra, más saciedad y un impacto más amable en tu cuerpo.
Si querés que te recomiende opciones integrales según lo que más te guste comer, podés escribirme y lo vemos juntas 🌾